Fuente: Cáritas Española
La controversia suscitada por el resultado de las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre en Costa de Marfil ha provocado una peligrosa situación de violencia interna en el país, que corre el riesgo de transformarse en un grave conflicto civil si no se lleva a cabo una intervención urgente de la comunidad internacional.
La cifra de afectados por este grave conflicto civil se estima entre 800.000 y un millón de personas. Asimismo, el número de refugiados que buscan asilo en los países vecinos sigue incrementándose: en Liberia son ya 95.000 y en Ghana otros 60.000.
En medio de estos movimientos masivos de población, empieza a aflorar el drama de los niños y ancianos perdidos en la confusión de la huida, así como los casos de familias separadas y de violaciones de mujeres. Para paliar estas situaciones de desamparo, Cáritas está haciendo un llamamiento a las familias de las comunidades parroquiales para que acojan temporalmente en sus casas a los niños no acompañados.
La dificultad principal a la que se enfrenta la red Cáritas en Costa de Marfil, además de la inseguridad en las operaciones de transporte de ayuda humanitaria a las zonas de conflicto, es el problema de abastecimiento de artículos de primera necesidad, como alimentos y, sobre todo, medicamentos. La escasez de estos productos obedece, en buena medida, al embargo impuesto por la Unión Europea, que impide el atraque de buques en los puertos de Abidján y de San Pedro. Ante esta situación, el arzobispo de Abidján, monseñor Jean-Pierre Kutwa, ha pedido a la Unión Europea que levante el embargo sobre alimentos y medicamentos. Petición que también han realizado Cáritas Española, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y Manos Unidas mediante un comunicado hecho público el pasado 1 de abril.
Desde el inicio de esta crisis, Cáritas de Costa de Marfil trabaja para llevar ayuda a los desplazados, por lo que ha lanzado un llamamiento urgente de ayuda de emergencia a resto de Cáritas para implementar un programa de apoyo alimentario y sanitario a los desplazados en la frontera con Liberia. Cáritas Española ha respondido a esta petición con una ayuda inicial de 50.000 euros, que se estudia ampliar.
La controversia suscitada por el resultado de las elecciones presidenciales del pasado mes de noviembre en Costa de Marfil ha provocado una peligrosa situación de violencia interna en el país, que corre el riesgo de transformarse en un grave conflicto civil si no se lleva a cabo una intervención urgente de la comunidad internacional.
La cifra de afectados por este grave conflicto civil se estima entre 800.000 y un millón de personas. Asimismo, el número de refugiados que buscan asilo en los países vecinos sigue incrementándose: en Liberia son ya 95.000 y en Ghana otros 60.000.
En medio de estos movimientos masivos de población, empieza a aflorar el drama de los niños y ancianos perdidos en la confusión de la huida, así como los casos de familias separadas y de violaciones de mujeres. Para paliar estas situaciones de desamparo, Cáritas está haciendo un llamamiento a las familias de las comunidades parroquiales para que acojan temporalmente en sus casas a los niños no acompañados.
La dificultad principal a la que se enfrenta la red Cáritas en Costa de Marfil, además de la inseguridad en las operaciones de transporte de ayuda humanitaria a las zonas de conflicto, es el problema de abastecimiento de artículos de primera necesidad, como alimentos y, sobre todo, medicamentos. La escasez de estos productos obedece, en buena medida, al embargo impuesto por la Unión Europea, que impide el atraque de buques en los puertos de Abidján y de San Pedro. Ante esta situación, el arzobispo de Abidján, monseñor Jean-Pierre Kutwa, ha pedido a la Unión Europea que levante el embargo sobre alimentos y medicamentos. Petición que también han realizado Cáritas Española, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y Manos Unidas mediante un comunicado hecho público el pasado 1 de abril.
Desde el inicio de esta crisis, Cáritas de Costa de Marfil trabaja para llevar ayuda a los desplazados, por lo que ha lanzado un llamamiento urgente de ayuda de emergencia a resto de Cáritas para implementar un programa de apoyo alimentario y sanitario a los desplazados en la frontera con Liberia. Cáritas Española ha respondido a esta petición con una ayuda inicial de 50.000 euros, que se estudia ampliar.